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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

jueves, 24 de mayo de 2012

Anarcosindicalismo de Chomsky frente a Foucault



Autora Ana Azanza

Tras la última sesión del Mochuelo por mucho que digáis, me quedé con las ganas de la contraposición análisis del lenguaje de Foucault que tan brillantemente expuso Mariu con la filosofía analítica de la que Amelia es conocedora. Ultimamente tras mis lecturas de filosofía contemporánea voy llegando a esa idea, de que la filosofía se disfruta  "in fieri". Y para ello no hay nada como confrontar con sosiego las reflexiones de varios, mejor que aprenderla "empaquetada", que es lo que solemos hacer sin remedio como primera aproximación. 

Lo interesante es ver puntos de confrontación, coincidencias, lo que falta en una y otra de las posiciones, a partir de dos filósofas que como Amelia y Mariu le han dedicado unas cuantas horas de trabajo. Tuvimos materia para pensar después de la exposición de Mariu, es muy inquietante toda esa indeterminación foucaultiana, esa forma de ver las cosas sin pensar como tanto nos gusta en España rápidamente en "lo bueno y lo malo", sino simplemente tomando nota de las condiciones de posibilidad del enunciado en tal o cual época. Enseguida estamos dispuestos a pelear o enfrentarnos por esta idea, y necesitamos, yo al menos, un poco de reflexión. Contemplar la exposición, intentar entrar en esa inquietante consideración de la episteme, añadir nuevos horizontes sin reducir lo nuevo a lo ya sabido. 

Fue un buen aperitivo de posmodernidad, además pudimos hacer nuestras objeciones a Mariu que amablemente nos contestó y demostró su paciencia ante nuestro desconocimiento. El enunciado que no es ni proposición, ni acto ilocutivo, ni frase. El enunciado es irrepetible y ocupa un hueco que está ahí. La arqueología de Foucault se diferencia de la filosofía.
Me parece que cuando hoy se utiliza la palabra discurso a discreción es una de las herencias que este filósofo arqueólogo ha dejado ya en nuestra sociedad. 

En este vídeo no es cuestión de lenguaje sino de una nueva sociedad más justa, Focault critico hasta la saciedad opone a Chomsky que nuestra idea de justicia está determinada por nuestras practicas sociales, y no está seguro de que desde ya se pueda hacer un diseño de la futura sociedad más justa. Sin embargo se atreve a diagnosticar que hay instituciones aparentemente inocentes,  que están ejerciendo un poder excluyendo y señalando el camino a cada cual. Menciona escuela, universidad, justicia, psiquiatría. Sin la crítica de esas formas enmascaradas de poder podemos caer fácilmente en prácticas represoras futuras.
Chomsky también quiere evitar el fascismo consistente en imponer determinada idea de justicia. Pero viene a decir que aunque nuestra noción de naturaleza humana a lo mejor no sea "la Noción de Naturaleza humana", por algún lugar hay que empezar a moverse. Pone el ejemplo de la desobediencia civil como elección que tiene una gran parte de incertidumbre, emprender una acción así es arriesgado, pero hay que asumir ese no saber del todo que es lo mejor. El mismo Chomsky se vió confrontado a la decisión de ser desobediente con motivo de la guerra del Vietnam.


Sólo 12 minutos de francés, inglés hablado, holandés y español en los subtítulos. Una buena metáfora del mundo que tenemos a la vista.


lunes, 21 de mayo de 2012

Declaración de la filosofía española, mayo 2012


DECLARACIÓN DE LA FILOSOFÍA ESPAÑOLA
Madrid, 5 de mayo de 2012
La Conferencia de Decanos de las Facultades de Filosofía de España, el Instituto de Filosofía del
CCHS-CSIC y diversas asociaciones filosóficas españolas que representan a una gran parte del
profesorado de las universidades y centros de enseñanza secundaria, hemos celebrado durante los días
4 y 5 de mayo de 2012, en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, unas
jornadas de debate sobre La situación de la filosofía en el sistema educativo español. Como
conclusiones de estas jornadas, hemos adoptado los siguientes acuerdos:

1. Consideramos que una sociedad democrática debe contar, entre otros requisitos imprescindibles,
con un sistema público de educación que cubra todas las etapas formativas (infantil, primaria,
secundaria y universitaria), que proporcione una formación de calidad y que sea accesible a todas
las personas sin discriminación alguna por razón de sexo, nacionalidad, clase social, etc.

2. Estimamos que una sociedad democrática debe contar también con un sistema público de
investigación integrado por las universidades y los centros de investigación especializados,
dotado de recursos suficientes en todos los ámbitos científicos, tecnológicos y humanísticos, y
basado en el mérito, la creatividad y la responsabilidad social de los investigadores.

3. Por todo ello, rechazamos rotundamente los drásticos recortes presupuestarios que vienen
aplicando el gobierno central y los autonómicos en los tres últimos años, y que solo en 2012
superan el 20% en educación y el 25% en investigación. Asimismo, rechazamos el RD 14/2012,
de 20 de abril (BOE de 21 de abril), de medidas urgentes de racionalización del gasto público en
el ámbito educativo, porque es un ataque frontal contra uno de los pilares fundamentales de
nuestro Estado de bienestar: el sistema público español de educación e investigación.

4. Más concretamente, todos estos recortes económicos y cambios legislativos están poniendo en
peligro la calidad e incluso la continuidad de la docencia y la investigación en Filosofía. Por ello,
nos vemos obligados a recordar a las administraciones públicas que los estudios de Filosofía son
uno de los ejes fundamentales de la tradición cultural de Occidente, y que hoy en día las
sociedades democráticas más avanzadas suelen reservar un lugar específico a estos estudios en
sus diferentes niveles educativos: institutos, universidades y centros de investigación.

5. La Filosofía es una parte consustancial de la civilización europea. Además, la tradición filosófica
europea se ha extendido por todo el mundo y ha entablado un diálogo cada vez más fecundo con
otras tradiciones filosóficas y culturales. De este modo, la Filosofía ha llegado a convertirse en un
patrimonio vivo de toda la humanidad, a través del cual pueden comunicarse todos los pueblos de
la Tierra. Prueba de ello es que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoce a la Filosofía un papel fundamental en la formación
cívica y cultural de los ciudadanos de todo el mundo. Por eso, en 1995 hizo pública la
Declaración de París en favor de la Filosofía y editó el informe Filosofía y democracia en el
mundo, en 2005 estableció el Día Mundial de la Filosofía (que se celebra el tercer jueves del mes
de noviembre), y en 2007 editó el informe La Filosofía, una escuela de libertad.

6. La Filosofía es una “escuela de libertad” porque educa a los niños y jóvenes en el ejercicio
autónomo y riguroso del pensamiento, les enseña a reflexionar sobre el mundo y sobre sí mismos
con una mirada crítica, y los capacita para dialogar racionalmente con sus semejantes, reconocer
la pluralidad de los diferentes puntos de vista y buscar el entendimiento mutuo en los diversos
campos de la experiencia humana, conforme a criterios comunes como los de verdad, justicia,
belleza, etc. Por eso, ante los conflictos e incertidumbres de una sociedad cada vez más compleja
y globalizada, los estudios de Filosofía son un instrumento fundamental para la comprensión del
mundo y la comunicación racional entre todos los seres humanos.

7. La Filosofía puede practicarse en diferentes lugares y por diferentes medios: la docencia, la
investigación, el asesoramiento ético, la mediación social, la gestión cultural, la creación artística
y literaria, etc. No obstante, y en consonancia con las recomendaciones de la UNESCO,
consideramos que los estudios de Filosofía deben tener un lugar específico en el sistema público
de educación e investigación, porque solo de ese modo se garantiza su transmisión generacional y
su renovación permanente, y porque toda persona tiene “derecho a la Filosofía”, es decir, derecho
a recibir una formación especializada que le permita acceder al patrimonio del pensamiento
filosófico y adquirir los conocimientos necesarios para el ejercicio de la profesión filosófica.

8. La comunidad filosófica española está experimentando un cambio de ciclo histórico. Desde los
años de la transición democrática, se inició una época de creciente expansión, modernización y
diversificación de los estudios de Filosofía en todos los niveles educativos. Esa época estuvo
protagonizada por una brillante generación de profesores, investigadores y escritores que han
situado a la filosofía española en pie de igualdad con las filosofías de otros países del mundo.
Esta internacionalización de la filosofía española es una importante contribución al patrimonio
común de la lengua española como vehículo privilegiado para situar nuestra cultura en el lugar
que le corresponde en un mundo cada vez más globalizado. A ello se añade el meritorio trabajo
realizado en las otras lenguas oficiales de nuestro país. Sin embargo, la generación que hizo la
transición filosófica ya se ha jubilado, y el relevo generacional de quienes hemos proseguido su
labor se está viendo afectado por procesos muy diversos, que plantean a la comunidad filosófica
española nuevos desafíos y también algunas dificultades: las sucesivas reformas legislativas, el
llamado proceso de Bolonia, el nuevo papel de las agencias de evaluación en la carrera docente e
investigadora, los drásticos recortes presupuestarios en educación, universidades e investigación,
y, por último, la amenaza de reducción de centros, titulaciones y materias de Filosofía.

9. En este cambio de ciclo histórico, los asistentes a las jornadas de Madrid hemos decidido unir
nuestras fuerzas, hasta ahora muy dispersas, y poner en marcha un proceso de vertebración de la
comunidad filosófica española. A partir de ahora, nos constituimos como Red Española de
Filosofía (REF), para facilitar la cooperación entre todas las personas y organizaciones
relacionadas con la profesión filosófica, y para defender esta profesión ante las administraciones
públicas y ante la ciudadanía española. La REF contará con un Consejo de Coordinación en el
que tendrán representación la Conferencia de Decanos de Filosofía, el Instituto de Filosofía del
CCHS-CSIC y las asociaciones filosóficas del profesorado universitario y de enseñanza
secundaria. Los primeros pasos encomendados a este Consejo de Coordinación son los siguientes:
a) Creación de una Web que sirva de medio de comunicación interna, archivo documental y
difusión pública de las actividades de la REF.
b) Constitución de tres comisiones de trabajo, representativas del profesorado universitario y no
universitario, y que elaborarán propuestas concretas en tres campos diferentes: A) el currículum
de las materias filosóficas de la enseñanza secundaria; B) la renovación de los estudios de Grado,
Máster y Doctorado, que habrá de incluir una mayor atención a la didáctica específica de la
Filosofía; y C) el perfeccionamiento de los procedimientos y criterios de valoración aplicados por
las diferentes agencias de evaluación estatales y autonómicas. Estas propuestas serán debatidas y
consensuadas en el seno de la REF, para su posterior presentación y negociación con el Ministerio
de Educación, las comunidades autónomas y las agencias evaluadoras.
c) Preparación de un Congreso de Filosofía de ámbito estatal, abierto a los profesores e
investigadores de todas las áreas filosóficas y de todos los niveles educativos, y abierto también a
los profesionales de la filosofía que desempeñan su labor fuera de las instituciones académicas.
d) Apoyo a la difusión de dos importantes informes editados por la UNESCO: Filosofía y
democracia en el mundo (1995), y La Filosofía, una escuela de libertad (2007). El trabajo de la
edición española de estos dos informes será coordinado por la SEPFI.

10. Esperamos que la puesta en marcha de la Red Española de Filosofía permita crear un espacio de
comunicación entre todos cuantos amamos y practicamos la Filosofía en este país. Invitamos a
todas las personas y organizaciones españolas relacionadas con la profesión filosófica, para que
participen en las actividades de la REF. Y, por último, nos comprometemos a establecer vínculos
de colaboración con otras redes filosóficas nacionales e internacionales.


Entidades firmantes de esta Declaración
Conferencia de Decanos de las Facultades de Filosofía de España
Instituto de Filosofía del CSIC (IFS, CCHS-CSIC)
Asociación Andaluza de Filosofía (AAFi)
Asociación de Estudiantes de Filosofía de la Región de Murcia (ASEFI)
Asociación Española de Ética y Filosofía Política (AEEFP)
Asociación de Filosofía Bajo Palabra (AFBP)
Asociación de Filosofía Práctica de Cataluña (afpc)
Asociación de Hispanismo Filosófico (AHF)
Asociación Profesional de Filosofía (APF)
Red Ibérica de Estudios Fichteanos (RIEF)
Sociedad Académica de Filosofía (SAF)
Sociedad Española de Estudios sobre Friedrich Nietzsche (SEDEN)
Sociedad Española de Fenomenología (SEFE)
Sociedad Española de Filosofía Analítica (SEFA)
Sociedad Española Leibniz para Estudios del Barroco y la Ilustración (SeL)
Sociedad Española de Profesores de Filosofía (SEPFI)
Sociedad de Filosofía de la Provincia de Alicante (SFPA)
Sociedad de Filosofía de la Región de Murcia (SFRM)
Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica (SHAF)
Sociedad de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia (SLMFC)
Las organizaciones relacionadas con la profesión filosófica que deseen suscribir esta
Declaración y vincularse a la Red Española de Filosofía (REF), pueden hacerlo enviando un
mensaje con sus datos de contacto a: conferdecafilo@gmail.com

miércoles, 2 de mayo de 2012

Historias del Mullah Nasruddin para filosofar

Autora Ana Azanza


Gracias a Oscar Brenifier he podido conocer un  “maestro de la vía negativa” llamado Nasruddin Hodja. Este legendario personaje que habría vivido en plena edad media en Anatolia es el protagonista de un buen puñado de historias que se extendieron por el mundo musulmán  y fuera de él. Dichas leyendas se pueden escuchar de forma superficial, quedándose en la aparente simplicidad del relato, o se pueden utilizar como relatos que conllevan una profunda carga filosófica.

Oscar Brenifier

La vía negativa es un camino filosófico bien conocido por los filósofos medievales, cuando afirmaban la negación de las perfecciones en Dios tal como las atribuimos a los seres creados. También por Sócrates, cuando para enseñar empieza por decir que no sabe nada. Sin vía negativa no habría payasos ni actores ni humoristas, ¿Qué tienen en común todos ellos?  Se podría decir que todos  "mienten para mostrar una verdad". En estas historias o representaciones lo “no dicho” es esencial, hay espacio para la ambigüedad, y por consiguiente, para la interpretación y la libertad. Al bufón de la corte se le permitían todo tipo de bromas, incluso ofensivas para el poder, y el que las hubiera tomado demasiado en serio habría sido él mismo tomado por loco. Su rol es la crítica hecha de forma indirecta.

¿Qué papel puede jugar todo esto en filosofía? Desde una filosofía al modo hegeliano no parece serio andarse con ambigüedades. Hegel decía que cuando Platón cuenta la alegoría de la caverna no está produciendo un discurso filosófico. El filósofo tiene que hablar clara y directamente, lo “desviado” es demoníaco. Ser moral consiste en decir la verdad, decir las cosas como son y comportarse según los criterios establecidos de lo bueno y recomendable.

La antifilosofía o contrafilosofía sigue como una sombra a la filosofía. Está en Nietzsche que denuncia la moral de la “pequeña razón”, la moral de las convenciones, la buena conciencia, lo correcto socialmente. También en Sócrates encontramos a un bromista cuyo discurso nos dice lo contrario de lo que dice. Héroe y mártir sería este fundador de la filosofía condenado por farsante. Normal que lo ejecutaran tras sostener, como en el  diálogo Parménides, la antilógica de que una proposición y su contraria son a la vez sostenibles y no sostenibles.

Si lo verdadero y lo falso se confunden uno con otro ya no sabemos nada. No hacemos pie. No obstante, así es como se nos da la libertad de pensar lo impensable, actitud rechazada por el hombre común y el sabio que están muy tranquilos dentro de su sistema de verdades aceptadas.

De la misma laya son los cínicos, una escuela cuyo nombre es un insulto. No se trata de aprender sino de desaprender lo convencional. Para poder pensar no es necesario enseñar y aprender principios, sino desaprenderlos.

Así que nos encontramos con que la gran tarea del profesor de filosofía: vertiginosa tarea consistente en deshacer los nudos del saber común para que el alumno pueda pensar.

Nietzsche dijo que lo que vuelve a un hombre loco es sin duda la certeza. Sócrates y Nietzsche coincidirían con Brenifier en que la mente no debe encerrarse en sus propios pensamientos. Nuestras certezas son un problema desde el momento en que nos impiden ir más allá de ellas. También era el diagnóstico heideggeriano: “lo que nos da hoy que pensar es que ya no pensamos.” Para poder ser hay que alienarse un poco de sí mismo. Ya el sabio Heráclito se dio cuenta de que la lucha de contrarios engendra el ser, y en la misma línea los cínicos rompían las convenciones comportándose de manera rupturista: teniendo relaciones sexuales en público, comiendo con las manos, viviendo en un barril…

En el lejano Oriente el maestro se comporta de manera extraña o presenta una paradoja que no explica, de manera que el discípulo medite por si mismo en el significado. Todo lo contrario de los que piensan que la filosofía sirve para ser más feliz.

Volviendo al principio de este escrito, el tal Nasruddin quizá no existió, es alguien y nadie, una persona y todo el mundo, que en diferentes historias tiene distintos roles: bufón, pescador, médico, juez, maestro….En realidad Nasruddin representa una tradición de pensamiento que es a su vez una escuela de vida. Las historias abordan cuestiones religiosas,  lógicas, sociológicas, existenciales, matrimoniales, políticas. La aparente superficialidad de muchas de ellas revelan una comprensión profunda de la realidad, incluso si es fácil quedarse en su superficie. A algún filósofo profesional preocupado por la conceptualización y el análisis le pueden parecer sin interés. Esa no es la etiqueta bajo la cual Brenifier se siente a gusto.

Nasruddin tiene todo lo que no queremos ver ni en nosotros ni en nuestros alumnos: egoísta, abusador, perezoso, idiota, loco, y precisamente la exageración de estos trazos es como un espejo para que el lector se vea a sí mismo. Nos invita a examinar y disfrutar de nuestro propio absurdo para liberarnos de todas las pretensiones que nos dan buena conciencia. Consigue que el yo se recree en su propia nada y tiene una función medicinal para la idolatría del sí mismo, enfermedad característica de la moderna cultura occidental, con su ficticia y permanente búsqueda de identidad y felicidad.

 A base de pequeñas mentiras Nasruddin hace aparecer la gran mentira de la existencia humana, y poco a poco el lector va queriendo tomar el lugar de su mejor amigo, su burro.

No teme a la autoridad, frente a ella se muestra libre y respetuoso. Cuando critica a un juez es para que se actúe con más justicia. Cuando critica a un imán, busca que se actúe con mayor conformidad al espíritu religioso. Para Nasruddin la verdadera cuestión de la autoridad es la autoridad de cada uno sobre sí mismo, basada en la verdad y la autenticidad, no en esquemas convencionales y arbitrarios.

Se produce una terrible paradoja, Nasruddin no tiene piedad a la hora de criticar nuestro inflado ego. Sin embargo se hace querer. En un tiempo en el que reina la corrección filosófica y no hay que molestar a nadie, en el que tanto se habla de ética precisamente porque falta ética, Nasruddin no intenta valorarnos individualmente y hacernos sentir bien. Filosofar es para él mostrar la nada de este ser particular, tan egocéntrico y ciego. ¿Por qué aceptar sus críticas que no aceptaríamos de nuestro mejor amigo? Quizás porque él tampoco tiene piedad consigo mismo, por eso es como el mejor hermano, el mejor “sí mismo”. Un hermano que se sacrifica para mostrarnos la insensatez que nos domina queriéndonos tanto a nosotros mismos. Una forma frustrante y extraña de compasión.

Este amigo sería como una especie de santo al revés que va un paso más lejos que Sócrates en ironía, cinismo bienhumorado, capaz de cargar con toda la estupidez, mentiras y mediocridad humanas. A pesar de su sacrificio no es un mártir, Nasruddin se ríe de nuestras ideas sentimentales que no son más que un truco que inventamos para sentirnos bien.

“Mucho ruido y pocas nueces” así se podría titular la comedia humana reflejada por todas y cada una de las historias de Nasruddin.




Me han llegado varias de estas historias de Nasruddin analizadas por Brenifier para el trabajo filosófico en clase. Algunas están en internet.
http://www.nasruddin.org/pages/storylist.html#sweetest
 Aquí pongo solamente una y el análisis que de ella hace Brenifier. El modo de trabajar sobre esta historia que trata de la imagen y el reconocimiento lo colgaré en nuestra plataforma Colabora del grupo de trabajo.

El Poeta

Un hombre con pretensiones poéticas pide a Nasruddin que escuche algunos de sus poemas para ganarse su alabanza. Sabiendo por experiencia que esto suele ser una cuestión delicada, Nasruddin intenta excusarse reconociendo su total ignorancia poética. Pero el hombre insiste animado por su plena confianza en Nasruddin y su reconocida sabiduría. Nasruddin se ve finalmente obligado y escucha pacientemente la larga declamación.
-¿Y qué? pregunta el hombre al final,
-¿Y qué de qué? contesta el sabio.
-¿Qué te ha parecido?
- ¿De verdad quieres saberlo?
Una vez más Nasruddin tiene que contestar sin remedio. Y da un juicio franco y sincero: los poemas son ampulosos, pomposos, vanos y aburridos. Al oír estas palabras el hombre se enfurece y durante cinco minutos ensarta un insulto tras otro a cual peor. Cuando se calma el sabio le dice:

-Está bien, tu poesía es atroz pero tu prosa es realmente excelente.

Análisis de Brenifier

Por experiencia sabemos que es difícil iniciar una discusión cuando los interlocutores dicen lo que piensan, por el mero hecho de que como el poeta del cuento, todos tenemos pretensiones, queremos ser admirados y buscamos ser considerados por el otro. Cuando nos embarcamos en una discusión buscamos la aprobación de nuestras palabras, hechos y de todo nuestro ser. Estamos muy preocupados por el sentido y valor de nuestra existencia, de ahí la necesidad de la mirada ajena. Por supuesto que no siempre estas expectativas las manifestamos tanto como este poeta, pero no están menos presentes como una especie de “matrix” de todo diálogo humano.

No es un misterio que la existencia humana es una construcción. El animal es lo que es, un conejo es un conejo y un tigre un tigre, sus vidas serán como las de sus padres excepto en las circunstancias. Al no tener libertad no criticarán lo que hicieron sus padres. Los animales se limitan a estar insertados en un proceso de mera reproducción e imitación. Pero cada uno de nosotros rechazamos de una forma o de otra a nuestros padres. En algún momento de nuestra vida pensamos que podemos hacer algo mejor que los demás. Incluso si el resultado final es muy similar al de la gente que nos rodea, conocemos este drama interior de necesitar articular algo que verdaderamente sea nuestro. Ya sea moral, intelectual, social o artisticamente, buscamos algún tipo de particularidad que nos dé una identidad.

Los filósofos han afrontado esto de diferentes maneras. Sartre habla del proyecto que queremos hacer, proyectamos nuestro ser en el futuro y la suma de las acciones que realizamos resumen la realidad y sustancia de nuestra existencia. Kant trata el ideal regulativo, una idea que es una guía para nuestros pensamientos y acciones, incluso cuando no somos capaces de cumplir el ideal. Habrá una diferencia entre lo que pretendemos y lo que conseguimos. Esta diferencia es denominada por Hegel “mala conciencia", la conciencia de que no somos lo que queremos ser, ni lo que podríamos ni lo que deberíamos. Además nos comparamos con los demás, esos otros que a veces tienen más que nosotros y a veces menos.
Nos volvemos envidiosos porque estamos más preocupados por lo que no tenemos que por lo que tenemos. Como los niños que en vez de disfrutar con lo que ya tienen se fijan en lo que les falta.
Ante estos fallos existenciales reaccionamos de maneras diferentes: tristeza, desesperación, enfado. Solemos decir que no nos importa cuando realmente la rabia nos reconcome. Podemos llegar a deprimirnos porque no conseguimos lo que deseamos: nos sentimos impotentes, y conseguimos incluso menos de lo que queremos. Llegamos a perseguir a la gente buscando desesperadamente la aprobación, que alguien nos dirija aunque sea unas palabras reconfortantes, incluso aunque no sean verdad. Nos lanzamos a una actividad compulsiva que nos haga olvidar nuestra obsesión. Otras veces proyectamos en nuestros hijos toda la presión que ponemos en nosotros mismos.

Podemos preguntar, ¿Por qué no aceptamos sencillamente la realidad? Porque después de todo es muy cierto que el alma humana necesita pensar en la perfección para darle algún sentido a su existencia. 




viernes, 13 de abril de 2012

Vattimo explica la Posmodernidad

Autora Ana Azanza


La posmodernidad estaba "in fieri" cuando la que esto escribe frecuentaba la facultad de filosofía, quizás por eso no tuve el gusto de saber nada de ella hasta más tarde. Actualmente desconozco si ya se oye hablar de posmodernidad a las orillas del Arga.

Mis lecturas sobre posmodernidad han sido fragmentarias, a salto de mata y sin ponerle demasiado interés. Me faltaba la clase magistral que seleccionara lo esencial y diera las pinceladas precisas para fijar cuatro ideas básicas sobre la cuestión.



Me ha parecido excelente esta clase sobre Posmodernidad filosófica que da uno de sus protagonistas. No hemos podido asistir a una conferencia de Aristóteles o de Kant, pero gracias a internet podemos ver actuando a los filósofos contemporáneos explicando el "movimiento" filosófico al que pertenecen.

Alguna vez hemos comentado lo "intratables" que nos parecen los pensadores posmodernos. Viendo esta intervención de Vattimo se me han despejado esos prejuicios. A pesar de su ruptura con todos los conceptos tradicionales de la filosofía, a pesar de su nihilismo, del que en principio no soy amiga y parece que la palabra es de mal augurio, he descubierto en esta charla a un profesor universitario que ha preparado una clase excelente , y que en 50 minutos ordenadamente, sin complicaciones, oscuridades ni esoterismos incomprensibles, hace un repaso por una de las corrientes filosóficas actuales mas en boga.

El esquema de la conferencia sobre la "Posmodernità" es el siguiente:

1. Lyotard.
Significado de Posmodernidad.
El fin de los grandes relatos.
Legitimación y consenso.
Contratos a tiempo definido.

2. Pensamiento débil. (Vattimo)
También la posmodernidad es un relato.
Debilitamiento de estructuras fuertes.
Pensamiento débil y cristianismo

3. Ricoeur
Temporalidad de la existencia y narración.
Existencia y literatura.
Pensamiento narrativo contra pensamiento lógico.

4. Derrida
El origen inasible.
Metafísica y logocentrismo.
Deconstruir los textos.

Ricoeur no es un posmoderno pero figura en el programa porque aporta la noción de "narratividad". La narración es la forma más adecuada que el ser humano tiene de explicarse a sí mismo, mejor que con el discurso lógico. Se comprende bien el éxito de la posmodernidad en los departamentos de literatura. Parece que el término "narración" le quita solemnidad a la filosofía. Lyotard explica de donde tomó la palabra posmdernidad. Tuvo tal éxito que todo el mundo se puso a hablar de posmodernidad liando la madeja. De ahí que Lyotard decidiera escribir "La posmodernidad explicada a los niños", un guiño irónico dedicado a los numerosos intelectuales de nuestros días que convierten cualquier asunto en un guirigay de voces en el que nadie se aclara. "No nos pongamos tan serios", nos viene a decir Lyotard. Todo este discurso posmoderno no es del gusto de los filósofos alemanes del diálogo trascendental aunque entretiene.

La entrevista a Lyotard aclara "contra quién" discurre la palabra posmodernidad, Lyotard tuvo un compromiso político marxista, y es ese discurso de la utopía moderna el que ve periclitado. Vattimo lo explica mucho mejor.





sábado, 31 de marzo de 2012

TESTIGOS DE LA FILOSOFIA HERMENEUTICA

Autora Ana Azanza

Para este tiempo de vacaciones, un encuentro histórico, Emilio Lledó y Gianni Vatimo ensartan sus recuerdos del Gadamer al que conocieron en Heidelberg, en los 50 y 60. Modera Manuel Cruz, catedrático de filosofía contemporánea de la universidad de Barcelona.

sábado, 24 de marzo de 2012

La babelización

Autora Ana Azanza



Ya que estamos hablando del lenguaje, he dado con un lingüista apasionado por los idiomas, que no duda en denunciar la "colonización" del inglés como una moda y como un vector del neoliberalismo que amenaza la diversidad.

Claude Hagège, nacido en Cartago (1936) se vió "habitado" por la pasión lingüista desde la más tierna infancia. Sin saber porqué prefería descubrir el significado de los ideogramas chinos a los juguetes. Dice que puede hablar sin pensar en casi una decena de idiomas, francés, árabe, chino, hebreo, ruso, español. Para el resto guaraní, japonés, persa, malgache, quechua, navajo, turco, húngaro, vasco...tal vez necesite echar mano de la gramática o el diccionario. Además su pasión por las lenguas le ha llevado en dos ocasiones al menos a una elección dolorosa, entre una mujer y un idioma. Lamentando la decisión prefirió irse al otro lado del planeta para estudiar una nueva lengua sabiendo que iba a perder a la chica que no tenía razón ninguna para esperarlo.También reconoce que por muy machista que resulte decirlo, debe agradecer a algunas mujeres que amó el aprendizaje de su idioma. Un hombre apasionado. El camino más corto para aprender un idioma sigue siendo el mismo.


El lingüista Claude Hagège, enamorado de la diversidad lingüística



  En su última publicación "Contre la pensée unique" (Odile Jacob 2012)  este profesor del Collége de France apasionado y apasionante hace un alegato en favor de la diversidad lingüística de la humanidad.

El pensamiento único descansa en "un consenso blando sobre las ventajas materiales, llenas de promesas ilusorias y sobre esquemas intelectuales prefabricados que se despiden del espíritu crítico, del recogimiento lúcido y de la meditación creadora: búsqueda del confort cotidiano hasta en detalles ridículos, docilidad a la presión de los medios de comunicación, capitulación frente  a los mensajes que nos repiten y a la ideología confusionista subyacente, gusto por los viajes organizados por comerciantes de ocio que no dejan lugar a la iniciativa individual, industrias cosméticas con el fin ilusorio pero comercialmente rentable de negar el envejecimiento natural, puesta en escena televisada de la política de una democracia espectáculo, basada en sondeos y corrupta, obsesión por la seguridad,  por el dinero, por los beneficios económicos, diabolización del aliento revolucionario, culto al resultado en las ciencias duras y desvalorización de la reflexión sobre el hombre el hombre propia de las ciencias sociales, la eficacia antes que la ética, terror a ser diferente y pulsión de fusión en la banalidad general (....)"

Recuerda con nostalgia las mentes que en Francia fueron no hace tanto como faros que guiaron a toda una generación, Levi Strauss, Foucault, Derrida, Barthes y otros, lamentablemente  no se ven hoy los epígonos a la altura de esos filósofos. Estamos habitados por el pensamiento blando y único.

Se revuelve Hagège contra la ideología neoliberal que ve el beneficio como única finalidad de la acción humana. Bruselas y la Unión Europea son hoy un bastión de esta ideología. El inglés nos coloniza, Hagège es bien consciente de que Estados Unidos ya no necesita promocionar su idioma, son otras regiones del mundo como el Sudeste Asiático o la propia Europa las que promueven el uso de esta lengua en detrimento de la diversidad lingüística. Otros piensan que el inglés, hoy la lengua vehicular más extendida que jamás haya sido, perderá su papel en beneficio de una vuelta a la babelización.

El idioma que hablamos tiene el poder de "dar forma" a nuestras mentes, la riqueza del pensamiento se ve amenazada por la uniformización lingüística. El libro "Contra la pensée unique" no es un libro antiamericano, incluso se lo han inspirado colegas estadounidenses preocupados como él por la pérdida de la diversidad cultural.  La diversidad es una ley de la naturaleza. La vocación humana no es la de la uniformización lingüística, ni la identidad. Como las demás especies vivas del planeta es la de dispersarse y ser cada vez más diferentes unas de otras. El ideal del inventor del esperanto es muy interesante, pero sería un falso ideal.

La potencia de los medios de comunicación hace que el inglés se mantenga, pero también la "criollización" del inglés llegará.





Claude Hagège tiene dos frases que le sirven de test para saber si una lengua está muerta. A principios del siglo XIX no se podía decir en hebreo "te quiero" ni "pásame la sal", el hebreo estaba "muerto". Sin embargo la creación del estado de Israel llevó consigo la "resurrección" de una lengua que llevaba siglos utilizándose solo y exclusivamente para la lectura de la Biblia en los ritos religiosos del judaísmo. Hagège ha estudiado cómo hacen las lenguas antiguas para sobrevirvr, o bien crean palabras sacándolas de su propio bagaje, por ejemplo, en chino "libertad" no existe como tal palabra y han inventado "movimiento que procede de uno mismo", y entonces se crea un vocablo transparente para los nativos y oscuro para los extraños, o bien se acuñan neologismos prestados de otros idiomas. Como lingüista experimentado reconoce que todas las lenguas toman prestados vocablos de las demás, también el francés los ha tomado del inglés. Por ejemplo la palabra francesa "paquebote" viene de "pack boat". El problema es cuando se toman prestados términos que ya existen en el propio idioma, es decir, se toma el préstamo sin necesidad.

Explica el curioso caso de pedir un "bocadillo de queso" en vez de un "cheese burger" en un MacDonals. Los camareros menos instruidos son incapaces de traducir y se quedan desconcertados.

Muchas lenguas mueren cada año porque sus hablantes piensan que no son útiles para el progreso social de sus hijos. Y cuando una lengua muere se pierde una herencia cultural, la forma de expresar una relación con la naturaleza, con el mundo, entre los hombres y en las familias. La forma de expresar el humor, el amor, la vida. Una lengua es un testimonio de una comunidad humana extremadamente precioso puesto que es otra forma de expresión diferente a la de nuestro mundo industrializado.
Saluda Hagége con alegría el resurgir de las lenguas en Europa que estaban a punto de perderse como una reacción al invasivo y uniformante inglés.

Frente a lo que hemos aprendido en la formación religiosa tradicional del catolicismo, Hagège que procede en parte de una familia judía, explica que hay una tradición rabínica para la cual Babel no fue un castigo divino. El capítulo XI del Génesis no es explícito en ese sentido, no dice "voy a dispersarlos para castigarlos". Babel es un cumplimiento del destino de los hombres, la dispersión es una bendición. Con la dispersión terminó el tiempo mítico y empezó el tiempo filosófico.
El amor de Hagège por la diversidad lingüística lo expresó antes en otra obra "Dicionnaire amoureux de langues" (2009).

Claude Hagège : "Contre la pensée unique" 

miércoles, 7 de marzo de 2012

"La gallina ciega" de Max Aub y los intelectuales

Autora Ana Azanza


Me he encontrado con Max Aub. No le hemos dedicado espacio en el Mochuelo dado que no es filósofo sino dramaturgo, ensayista, poeta. De padre alemán y madre francesa, nació en París (1903) pero debido a la guerra mundial, su familia, de origen judío, se trasladó a Valencia cuando él era un adolescente. Nacionalizado español y sintiéndose del "país donde cursó el bachillerato", el acento francés que le acompañó toda su vida le supuso un pequeño estigma.
Max Aub 1903-1972

 Entre otros autores ha sido Antonio Muñoz Molina, escritor ubetense, el que me ha llevado a Max Aub. Hay un juego literario entre ellos dos que no pienso desvelar. Para descubrirlo, a lo mejor Rafa ya lo conoce, hay que buscar y leer el discurso de entrada en la Real Academia de la lengua que leyó Muñoz Molina en 1996.

Después de 30 años de exilio mejicano, Max Aub regresó por vez primera a España en 1969, cuando florecía el escándalo Matesa, del que ya nadie se acuerda. Venía para recoger información, le habían encargado un libro sobre Buñuel, el director de cine. De resultas de aquellos dos meses de viaje por la España del "desarrollo" y del turismo escribió sus diarios: "La gallina ciega". Este libro no se pudo editar en España entonces y es una visión descarnada y demoledora de la sociedad y cultura oficiales. No pienso que los estragos hechos en la educación, la cultura, la intelectualidad, la civilización, el nivel moral de nuestro país se puedan quitar de la noche a la mañana, porque un buen día el dictador murió y al día siguiente Juan Carlos fue proclamado rey "abriéndose un período constitucional".

Me ha impresionado hondamente su visión de una España desmoralizada, donde se confunde la inteligencia con la ramplonería y el "sálvese quien pueda". Un país en el que quien más quien menos busca acomodo en el sistema, la otra opción para muchos fue irse a enseñar literatura hispanoamericana en las universidades estadounidenses. Esta obra complementa la visión humorística que Andrés Sopeña dio sobre la educación nacionalcatólica en "El florido pensil" y que tanto nos divirtió en la puesta en escena que hizo nuestro compañero Marcos Serrano en Linares. Pensándolo bien lo del "Florido pensil" no es tan lejano, todo español que tenga más de cincuenta años ha pasado por los problemas de andarines, "seselanocandeal", los "pobres probos", la labor "espiritualizadora" de España desde los tiempos de los fenicios y demás esperpentos surrealistas de la educación de entonces. El humor es la mejor medicina ante las miserias y desastres patrios. Sólo con la lucidez del retrato de España que es "La gallina ciega" nos hundiríamos en la depresión.

No sabría qué escoger ni qué resumen hacer de todas las pinceladas que da Max Aub en las casi cuatrocientas páginas de su diario. El mejor ejercicio es leerlo uno mismo. De paso se verá que en este viaje que hizo Aub por la península ibérica fue mucho cuestión de gastronomía: el papel que morcillas, chorizos, jamones, mejillones picantes, bares, bares, bares, bares juegan en nuestra idiosincrasia no se puede pasar por alto. Todo hay que decirlo, Max Aub concluyó que en el Madrid de 1969 ya no había tasca en la que tomarse un cocido o unos callos como los de antes de la guerra.

He seleccionado una cena elegante, en casa de un tal Xavier, con académicos como comensales. Algunos de ellos sí  nos resultan conocidos.

"Cena en casa de Xavier. Cuatro académicos endilgan horrores del pueblo español; maravillas del cielo y de su suelo. Lo demás, asqueroso; como si ellos no formaran parte de él, o no hubiesen contribuido a moldearlo tal y como se ve. Chistes, chistes. Los mismos más o menos que al mediodía, pero estos -quieras que no- aristócratas de la oposición, refugiados del 36 en embajadas o en Falange se desfogan ahora contra los regentes y el pueblo de los que son tan responsables como los que medran a costa de la conformidad de los más.

Puntuales; tal vez porque los anfitriones han estado tantos años en Inglaterra; la cena formal en estos casos: los vinos de buen año. Unicamente me sorprenden la disposición de la mesa, me sientan en el lugar menos destacado cuando hace relativamente poco en Londres, en situación parecida tenía, tal vez como animal extraño, derecho a la derecha de la señora de la casa. Ha pasado tiempo, saben más de mí que los demás y el "que dirán", aún en condicional, puede revolotear entre los Rosales y los Lucas de la familia y llegar a más altos lugares. Además lo que importa son los chistes y los chismes. Cualquier cosa menos hablar en serio.

Frente a mí, Claudio de la Torre, tan resignado sin parecerlo. Tan atento, tan fino, tan bueno. ¿Qué puede hacer? ¿Qué actitud tomar? Tan bien educado ayer como ahora, callado. El, a quien nadie perseguía, y que tuvo que refugiarse en una embajada y pasar allí toda la guerra, por su familia política. De todos modos, de los menos hechos para los tiempos que nos tocaron. Calla, o dice que no sabe, que no se acuerda. Con el corazón tan excelentes como sus maneras tampoco está hecho para "lo otro". Hombre de paz y de fiar, ¿qué pensará de este mundo en el que le ha tocado moverse? Tal vez no se atreva a decírselo ni a sí mismo.

Este elegante Laín que toma café con tanta distinción, sonriente, el que llama a los egregios del siglo XVIII "los miméticos ilustrados españole", deja continuamente transparentar, con todo y su admiración por los componentes de la generación del 98, su educación católica y falangista, a pesar de los desengaños. Algo falla y chirría en esa generación de los arrepentidos. Tal vez su fracaso -su doble fracaso- que los pilla como arena tirada en un engranaje. No acaban de funcionar cabalmente.  Herederos de los "servidores de la República" no sirven a nadie y para nada: para tapar un hueco, un eco que todavía corre a lo largo del Manzanares.  Políticamente, ante todo, les falta clientela, duermen sobre sus laureles impresos, pasan mala noche y paren hijas.

Nadie me pregunta por nadie. Nadie manifiesta el menor interés por verme otro día, por preguntarme acerca de lo que sea. Les tiene sin cuidado. Esperaba algunas preguntas referentes al residuo de españoles emigrados, sus hijos o México. Ni una palabra. No contamos. Lo sabía pero a tal punto elevado el desinterés por estos que casi tienen mi edad.... Y es parte de la nata de la oposición: sólo les importan los tejemanejes parderiles.
Ni Claudio siquiera nos dice: -Nos tenemos que ver. O -tenemos que hablar.
No, sino:
-Tanto gusto.
-Tanto gusto.
Bajando en el ascensor y en el zaguán, todavía, algún chiste. Ninguno se ofrece siquiera a acompañarnos al hotel y hacer más íntima la charla durante un cuarto de hora.

Y no puedo decir "con su pan se lo coman". Me duele su inconsciencia, su alegría, sus tragaderas, su manga ancha, su conformidad. Todo les tiene sin cuidado, acomodados. Seguramente -¡tan inteligentes!- tienen sus razones y razón. Mirarse en el espejo y no verse. Ni Claudio siquiera.... "

Esto en cuanto a la cena con los académicos. Sigue luego una conversación en la que se hace una pintura despiadada de las diferentes actitudes de los intelectuales que en España quedaron, distinguiendo muy bien quién es un intelectual de quien no lo es, y que se "puede esperar" del que a sí mismo se tiene por tal:





"....me cité con A, en el café Gijón (....) Le cuento la cena.

-Vamos por partes. Hablemos de los traidores. Es un asunto tengo bien estudiado. No es tan fácil; ni hay que fiarse de los diccionarios. ¿Es traidor un hombre machacado, día tras día, en una celda, arrancadas las uñas, o metidos unos palillos entre ellas y su carne, retorcidas las partes, colgado de pies o las muñecas, de los dedos gordos, sin dormir días, días y noches y que acaba diciendo lo que sabe? ¿Es traidor el que calla dejando que violen a su mujer? ¿Es traidor el que habla porque van a matar a su hijo?
Hay traidores y traidores. Traidor, el que lleva a cabo su acto porque cree servir al que va triunfar. No hablo del profesional, del que cobra por cumplir su oficio: un trabajo como cualquier otro: tal vez no muy lucido, ni para andar de aquí para allá con la cabeza muy alta y que, a veces, juega malas pasadas. Tampoco un espía de verdad es un traidor porque además se juega la vida y el traidor, generalmente, ejerce su oficio para salvarla. Traidor, algún conocidísimo nuestro que cobra como profesor en Madrid y catedrático en México; allí lame los zancajos del Rector y aquí juega con los nietos de Franco. Traidor, algún otro, amigo de músicas, que se dedica allá a halagar al régimen que combatió con otras músicas y que varía, ahora, por otras más de su gusto.
-En un compositor, las variaciones...
-Los policías, los soplones, los inventores de mentiras, los que viven de trampas, falsean el peso, tienen dos caras, cubren su corazón con malicia, serán engañadores, monederos falsos, fisgones, pero no traidores. La realidad es corta, los traidores -para nosotros- son de nuestra edad o de nuestros hijos. Cuando Baroja exclama: "¡qué mal hemos quedado los del 98!" no se tiene por traidor. No, no lo es. Ni Azorín, ni Maeztu, ni Unamuno, ni Manuel Machado. La edad ha hecho lo suyo. Piensan de manera distinta a la de sus años mozos pero no para su provecho. Fueron así. Su evolución normal: de anarquistas a callados. Ortega murió esperando no se sabe qué, mientras Pérez de Ayala se dejó vencer por la familia. Pero ya visto que Canedo, Moreno Villa o Juan Ramón y los de nuestra generación cumplieron como buenos, con contadísimas excepciones. Siempre dejo aparte los que eran falangistas antes del 36. O murieron bien o se aguantaron en la cárcel o los desterraron condecorados si estaban en otro lugar. Que Eugenio Montes fuera republicano el 30 no quiere decir que lo siguiera siendo el 36. Catolicón fue siempre Gerardo. Ni modo. A los que no perdono es a esos cabroncillos -que no nombro- que estuvieron de boquilla con nosotros para volver la casaca en seguida que nos vieron perdidos.

Si no fuesen intelectuales lo mismo daría.
Lo han hecho miles y con su pan y el de los demás se lo coman: pero, lo repetiré hasta morir, para mí un intelectual es una persona para quien los problemas políticos son problemas morales: no por ser arquitecto, ingeniero, o periodista va uno a ser intelectual si así es su manera de ganarse la vida. Ahora bien, que una persona que tiene una idea de cómo debe organizarse decorosamente el mundo, pase al servicio de sus contrarios porque así supone que se puede beneficiar materialmente, me parece peor que despreciable, son viles, son asquerosos, son cobardes, son alevosos...
-Calma.
-No pido héroes -lejos de mí esa funesta manera de figurarme el mundo- pero entonces, que permanezcan aparte. Conste, por ejemplo, que no tengo ningún aprecio por la obra de Marías pero, como persona me parece respetable; lo que no puedo decir de tantos otros que conocemos. Nada tuve ni tengo contra Ledesma ramos, Giménez Caballero, Luys Santamarina o Xavier de Salas -hablo de mis amigos- camisas viejas fueron fieles. "

Todavía hay otra categoría por debajo de los traidores: los hdp que no traicionan, delatan, que no es ni mucho menos lo mismo. Y lo suelen hacer por gusto de fastidiar al prójimo, más si el prójimo es persona del aprecio ajeno.

Merece atención las páginas que Aub dedica a su encuentro con Dámaso Alonso, al que aprecia como amigo y que le facilitó diversas gestiones en Madrid y Valencia. Otro tanto para el elogio de Américo Castro, exiliado en principio que había regresado a España y vivía oculto, en su casa, desconocida su obra y sin despertar el interés de nadie en Madrid. Don Américo que tan a pecho se había tomado la investigación sobre el pensamiento de Cervantes, el ser de España, el papel de las castas en la sociedad hispánica.... no interesaba. Los españoles cultos de entonces estaban más que satisfechos con su libertad vigilada, conformes con el desarrollo que había experimentado el país y con los millones de turistas que habían empezado a invadir las playas. Además había quien justificaba que los dictadores son los que hacen la historia, los que quedan en los anales y los que son recordados.

Recoge Aub la carta que le escribe un obrero español desde Inglaterra, la ortografía es la original, y selecciono los párrafos sobre "el papel del intelectual":

"Querido señor Aub.
Le deseo salud Recibí su carta, y me produjo una satisfacción casi infantil. Se lo agradesco, aunque se lo agradesco más, por la obra que deja escrita, y se lo agradesco, primero como hombre y después como español. (....)
No sé la impresión que le habrá causado España después de tantos años, pero casi me atrevería a decir que ha experimentado Ud. la tristeza de no poder ya vivir en ella, y digo la tristeza, porque he notado que ama Ud. a España, o meojr dicho, Ud. amaba otra España, una España aunque violenta, inquieta, desorientada hasta peligrosa, si me permite expresarlo así, era una España que despedía fulgores de violenta espiritualidad, había fulgores de renovación de progreso, y de noble y bella aventura.(....)

A lo largo, a lo larguísimo de esos años que he vivido en España, he podido ver, la bajeza de los hombres en todas sus formas posibles. Y al hablar de bajeza no me refiero a esa pobre que existe en los que formamos mi mundo, el de los trabajadores, me refiero a los que se educan y cultivan en Universidades, a los que residen en las alturas del pensamiento intelectual.
Yo sé bien que vivir entre trabajadores es duro, por su indiferencia de las cosas, y por su superficialidad, por sus pequeñas mezquindades y ambiciones, pero también es cierto que esa inmensa masa de los mediocres, que formamos en el mundo de los obreros, somos también los que empujamos ese pesado carro de la civilización, y nunca se nos tuvo en cuenta para nada; si acaso para hacer la guerra, para escribir la historia, una historia en la que tampoco contamos nada(....)

Franco mañana lo meterán en la historia, y hasta dirán que fue un bendito.
Me dice Ud.  que su paso por España ha removido un poco las aguas y ya son una docena de libros publicados, pues esto me alegra mucho, pero siento no ser muy optimista por lo que a su teatro se refiere. Aunque últimamente se empiezan a oír algunas voces un poco más fuertes de lo normal, no hay que olvidar que el fascismo también se renueba, para poder seguir sin su ídolo, y hasta le darán un nombre nuevo, que puede ser Opus Dei o "Santificación de los Monstruos", cualquiera sabe. Las generaciones es poco tiempo, teniendo en cuenta que el fascismo pudo llevar a cabo su obra en España -gracias a todos, incluyendo la gran Patria de los trabajadores-  y su obra consistió en aniquilar el espíritu, en mutilar lo que de más noble tiene el ser humano, la inteligencia, y curarse de esas enfermedades requiere tiempo, pero confío en que las cruces brotarán aunque estén clavadas al revés.

Nunca he podido concebir, como todos los llamados "intelectuales" en España hayan cantado durante 30 años la misma canción sin sentir repugnancia de ellos mismos,  por que en verdad, señor Max Aub cuando la casi generalidad de una sociedad actúa de forma tan cobarde y tan mezquina, sin sentir asco de ellos mismos, da hasta miedo y escalofrío.

Su obra como ejemplo de primera magnitud, durante 30 años no se ha estrenado en España ni una sola obra de teatro, teniendo en cuenta que su obra es conocida solo en centros Universitarios y círculos intelectuales, precisamente los que tienen la misión de hacer conocer, de empujar a la luz todo lo que es injusto que muera en la oscuridad, y en el silencio. (...) Claro que podríamos ponernos a considerar -que es siempre lo más cómodo. que su teatro es comprometedor; pero entonces, ¿qué es un verdadero intelectual? ¿el que no compromete nada que no esté en contra de su barriga? ¿o el que lo compromete todo en favor de su conciencia y de la desinfectación de su espíritu?

(...) Para cerrar esta carta quiero decirle, que al leer sus libros senti la clara impresión de que estaba leyendo a un Hombre con decencia y dignidad, eso por encima del estilo y de las formas más bellas.
Todos los españoles que tengan un poco de dignidad, deben y deberán, mañana, agradecerle el haber dejado escrito el mejor testimonio de una trajedia, que si hubiese acabado bien, no tendría la misma importancia, pero al no haber sido asi, en su obra podrían encontrar la verdad más clara y más decente de todas las escritas, y también, muchas profundas sugerencias para prevenirse de lo que en un día puede ser, el caeer en los mismos errores y pecados, lode pecados para los ortodoxos de toda laya(...)

La primera representación de la obra "San Juan", tragedia de un barco cargado de exiliados a los que nadie quiere acoger, se hizo en España en 1998, en Valencia. No es una obra fácil de representar, consta de 40 personajes sin contar los acompañantes. Reyes Mate ha desgranado lo esencial del "San Juan" en su escrito "Max Aub entre la diáspora y el exilio". San Juan es una tragedia muy especial en la que se puede burlar el destino. Se puede escapar del mal. Siempre se puede hacer algo, sea donde sea. Porque siempre se puede hacer más  y no se hace es por lo que aparece la crítica moral.

Al final de los diarios Max Aub se pregunta ¿qué es hoy España? es la gallina ciega, que ni ve, ni sabe, ni quiere saber donde está. Ni se pregunta, sigue en "lejos de nosotros la funesta manía de pensar".

"¿Qué es hoy España?
Lo que fue no lo sabremos a pesar de los documentos, que ni están todos los que fueron ni dicen tampoco la verdad. Ahora sin que nos oiga nadie me puedo preguntar lo que me ha parecido hoy España...No tomo partido no quiero tomarlo. Vi. Digo. Acepto naturalmente que los españoles no estén de acuerdo con mi modo de haber calibrado la realidad. Acepto cualquier parecer de buena fe y me duele -no España, como a don Miguel- sino el miedo en el que la mayoría vive inmersa sin darse cuenta o sabiéndolo. ¿Miedo a qué? ¿A la policía? Sólo en ínfima parte. Miedo a no saber lo que son. Pavor del anónimo y ese orgullo que les sale por todos los poros. Quedan las piedras, los paisajes, los cuadros, la poesía -y el comer, más que el beber, a más no poder- y una minoría para contraste y unos viejos que recuerdan su juventud sin que pueda saberse si se engañan o no.
En España, los sinvergüenzas, los católicos de verdad y los imbéciles, viven como Dios. Añádanse los que no quieren saber nada de nada y claro está. los turistas que encuentran lo que buscan al precio deseado...."