Sigo en mis trece con Trevijano. Opino que no se la hecho el caso que merece. También es cierto que en España despreciamos por principio lo propio excelente. Más bien lo corriente es el ostracismo cuando no directamente el ensañamiento envidioso contra quien destaca en algún campo intelectual. Es terrible observarlo y darse cuenta de que hay cimas intelectuales aquí y allá, pero no se ve el diálogo entre ellas. Mientras no faltan palmeros para lo mediocre.
A parte de conocer intensa y extensamente el derecho, sus fundamentos, origen, historia y evolución así como la filosofía, Trevijano era un amante de la lengua española.
A parte de conocer intensa y extensamente el derecho, sus fundamentos, origen, historia y evolución así como la filosofía, Trevijano era un amante de la lengua española.