Contenidos

Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.
Mostrando entradas con la etiqueta underground. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta underground. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de agosto de 2015

Entre dos guerras civiles


Luis Racionero

Tuve la fortuna de conocer personalmente a Luis Racionero en el 81, por mediación de Jordi Nadal, actual director de Plataforma editorial. Conocer es mucho decir. El comando Lautrèamont, formado por el teniente Poveda de la Cárcel y un par de mílites del CIR nº 9, entre los cuales por azar me encontraba, le visitó en su masía de Cinc Claus, en el alto Ampurdán. Mi teniente se ganaba la vida en el ejército, pero había estudiado derecho y era un artista cosmopolita nacido en Jumilla. Llegó a exponer en el castillo de Perelada sus cuadros de azules oníricos. Creo que le había gustado la vida al aire libre y por eso se quedó allí después de la mili universitaria. Además de criar aves de cetrería y grandes daneses, el teniente de artillería Fernando Poveda  dirigía por entonces un programa esotérico en Radio Figueras. Aún conservo grabada la entrevista que me hizo y en la que precisamente cité Las filosofías del underground de Racionero. Murió en 2000 en un accidente de tráfico, según supe por Jordi.

Fernando conducía su arcaico milquinientos blanco, y le llevó al intelectual como presente unos conejos cazados y horneados por él mismo, adobados con hierbas aromáticas recolectadas en noches de luna llena. No recuerdo sobre qué versó nuestra conversación. Todavía debía ser invierno, o tal vez primavera temprana, porque la reunión fue al calor de un hogar encendido. La decoración de la masía, minimalista, monacal. Muros lisos, tendiendo al blanco y, eso sí, una rústica estantería de madera de pino repleta de libros.

Racionero estuvo amable con nosotros, aunque me pareció triste y cansado. Luego he sabido por las memorias que aquí resumo y comento (Entre dos guerras civiles, 2012) que por entonces iniciaba su “retiro catalanista, subyugado por la potencia cultural del Empordà”.