(Recensión y crítica de Sacando consecuencias (Una filosofía para el siglo XXI),
tecnos, Madrid 2017.)

Una metafísica inferencialista
Jesús Zamora Bonilla (1), catedrático de filosofía de la ciencia
en la UNED, ha escrito un libro valiente y ameno, en el sentido en que puede
ser ameno un libro de filosofía: valiente porque se atreve con una tesis
propia, autorizándola con argumentos originales y bien hilvanados más que con citas o argumentos
de autoridad; ameno, porque combina graciosamente el relato significativo y el
discurso declarativo.
Toda su obra –o, al menos, una parte considerable de la
misma- se anuda a partir del principio de que la acción de inferir es el
proceso cognitivo primario: “una cosa está viva si es capaz de sacar
consecuencias”. Esto mismo se contradice, o por lo menos contrasta, con la
pretensión de elaborar una filosofía sin fundamentos, de “desinflar la
metafísica”.