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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

sábado, 3 de diciembre de 2016

DIDÁCTICA DEL ESCOLIO

Estatuta de Tucídides, padre de la historiografía

EL VALOR DE LA MEMORIA. DE DÍDIMO A EMILIO LLEDÓ

Dídimo de Alejandría, apodado Tripasdebronce, fue un extraordinario erudito y gramático helenístico. Murió hacia el año 10 d. C. También fue llamado Dídimo Olvidalibros porque escribió miles de "biblia", y contradecía en unos lo que había dejado escrito en otros. Floreció en la época de Octavio Augusto y de Cicerón, con cuya República polemizó sagazmente.

Dídimo es un autor importante y clásico porque gran parte del material más antiguo que conservamos de Píndaro, Sófocles, Eurípides, Aristófanes y otros grandes autores de la Antigüedad clásica, se lo debemos a sus valiosos escolios. Sus compendios lexicográficos también orientaron a intérpretes y traductores posteriores.

Se considera a Dídimo de Alejandría el primer erudito dedicado a compilar escolios, práctica que continuó hasta el siglo xv o xvi. El escolio es un humilde pero útil género filológico y filosófico, cuya práctica debiéramos enseñar a nuestros alumnos. Les ayudaría a asumir un papel más activo en sus lecturas obligadas o voluntarias. En realidad, su ejercicio no se aleja mucho de la usual prueba del comentario de texto, aunque gana en espontaneidad.

Se llama escolios (lat.: scholium, del griego, `comentario¿) a las glosas, notas o breves comentarios, gramaticales, críticos o explicativos, que se insertan en los márgenes de un texto original. La palabra 'scholium' fue usada por vez primera por Cicerón (Ad Atticum xiv.7). La mayoría de los escolios griegos conservados son anónimos. Estas glosas sucintas pudieron ser alteradas por sucesivos copistas, propietarios y lectores del manuscrito, y en algunos casos resultaron ampliadas hasta tal extremo de que no quedaba más sitio para ellas y se hacía necesario pasarlas a un libro separado. A veces, los comentarios de distintos escoliastas entraban en polémica o contradicción entre sí.

Mil veces se ha repetido la frase del matemático y filósofo Alfred North Whitehead según la cual toda la historia de la filosofía es una larga serie de notas o comentarios a pie de los diálogos de Platón. En esta exageración, como en casi todos los tópicos, hay algo de verdad. Casi todos, si no todos los grandes problemas filosóficos están al menos planteados, si no resueltos, en los textos platónicos. Machado decía que los tópicos hay que olvidarlos, ¡pero tras haberlos pensado!

La Historia de la Filosofía puede en verdad leerse como una larga colección de escolios, a veces en polémica, a veces, contradictorios. Sin ir más lejos, el propio Platón ha sido interpretado por los escoliastas maniqueos y cristianos, gnósticos y cristianos-maniqueos (como el númida Agustín de Tagaste) como un dualista metafísico, cuando un lectura directa de su obra (y esta fue y es mi tesis) lo reafirma como gradualista, porque Platón jamás negó la realidad del mundo sensible, si bien este posee un grado inferior de realidad, y un grado superior de ambigüedad e incertidumbre, que el mundo de las creencias u opiniones (falsas o verdaderas), por debajo también del grado de seguridad y veracidad que nos proporciona el mundo de los saberes propedéuticos (aritmética, estrategia, geometría, astronomía...), y desde luego muy por debajo del mundo de las grandes ideas, las "ideas-fuerza" (que dijo Alfred Fouillée): Bien, Verdad, Belleza, Justicia, de cuya eternidad solo cabe al filósofo un vislumbre, pues la principal, la idea del bien, está más allá del ser.



Si los profesores de filosofía no escribimos textos filosóficos originales en cualquiera de sus géneros (aforismos, epigramas, epístolas, diálogos, confesiones, utopías, ensayos, tratados, compendios...), los profesores de filosofía no somos otra cosa sino escoliastas. ¡Y a mucha honra! Porque comentar un texto clásico es aplicarlo al presente, revitalizarlo, ponerlo a producir en orden a la verdad, la dignidad y la felicidad humanas.

A mi juicio uno de los últimos grandes escoliastas de nuestra cultura hispana, o sea, de nuestra cultura en español, ha sido el gran maestro Emilio Lledó. Una muestra de sus escolios, concebidos entre 2000 y 2004, se agrupan en la obrita titulada Elogio de la infelicidad (6ª ed. Cuatro, 2006). A él pertenece este bello texto que cito a continuación:

"Es esta obsesión por la inmediata relación con el mundo y los hombres, sin las mediaciones de fuerzas, dioses o sueños que los desviasen del original impulso de mirar y entender [theoría], lo que prestó a la cultura griega su situación de privilegio, de originalidad que se plasmó, entre otras creaciones, en el descubrimiento del lógos, de la racionalidad que se oculta en el lenguaje. Esa singular forma de relacionarse con el mundo estuvo orientada por una serie de ideas que configuran el espacio ideológico -teórico- de todas las creaciones de los griegos. La naturaleza (phýsis), la política (politeía), el bien (agathón), la justicia (díke), etc., no sólo fueron términos de esa peculiar manera de vivir y relacionarse con el mundo sino que, como es sabido, determinaron todo el desarrollo de lo que habría de llamarse cultura occidental.
"Esa orientación está presente en la evolución de la historia filosófica, científica, literaria, artística; pero la presión que vive el acelerado desarrollo de la ciencia y el saber de nuestros días, ha hecho que apenas hayamos sentido la necesidad de volver la mirada hacia nuestros orígenes y aprender de aquel tiempo en que se gestó buena parte de lo que somos. Cada hombre es memoria. Sin el enlace físico o psíquico con lo que hemos sido, nuestras células y la estructura orgánica que las sostiene sería un eterno presente, un comenzar cada día en la más absoluta soledad y, por supuesto, en la más absoluta imposibilidad. Sin memoria, en el sentido más amplio e intenso de la palabra, no hay vida, no hay ser".

Haré a continuación mi propio escolio marginal al magnífico de Lledó.

¿Por qué debemos considerar la cultura clásica griega superior a cualquier otra? Porque los griegos inventaron la física, racionalizaron la vida civil, crearon la conciencia ética y, con ella, el sentido ideal y utópico de toda reforma social progresiva.

¡Ahí e' ná! A todo eso habría que sumar el invento del teatro secular (procedente como se sabe de la liturgia religiosa dionisíaca), la medicina (basada en síntomas y terapias naturales), la historiografía (memoria escrita), la retórica (arte de la elocuencia que sustituye a la violencia en la educación y la política), la lógica y la dialéctica (el arte de razonar y discutir con razones), la gramática, e incluso la novela romántica y de aventuras (que no es un género tan moderno como se suele decir)... Y al lado las formas más sublimes de artesanía, arte plástico y arquitectónico.

Y sin embargo, olvidadizos y muy pagados de nosotros mismos por los efectos tecnocientíficos de aquella revolución que ellos iniciaron, no nos damos cuenta de que si no mantenemos ese norte, si no permanecemos sobre esa columna dórica, jónica o corintia de nuestras raíces más humanísticas, cualquier cosa que construyamos se la llevará el aire, y puede que sucumbamos de ese modo, si el aire deviene huracán (a consecuencia de una crisis económica o ecológica mundial) a un nuevo y largo "siglo" de barbarie, porque sin memoria no hay vida que valga para el hombre.


lunes, 21 de noviembre de 2016

VIGENCIA DE ATENAS

Ruinas del Valle de los Templos de Agrigento (Sicilia)
En su trabajo para este curso 16-17, Martín Ruiz Calvente se ha preguntado por la pervivencia efectual de la Grecia antigua en la Europa de hoy. La Quinta ha hecho bien en orientar sus discusiones presentes hacia las raíces. Si uno quiere asegurar la supervivencia de una planta, debe ocuparse sobre todo de sus rizomas y nutrientes, más que de la cantidad o aspecto de sus flores. Y el futuro, como las encinas que crecen muy lentamente, tiene raíces profundas, antiguas. Somos enanos subidos a hombros de gigantes, como dijo Bernardo de Chartres. La ausencia de conciencia histórica, cuando no el desprecio a la tradición clásica, puede que sean lo peor de lo que Nietzsche llamaba "sugestiones de la decadencia", muy patentes en nuestra actualidad, ese presente exasperado. La falta de sentido histórico segrega como basura esas chabacanas y vulgares estéticas kitsch, salsa en la cultura mediática de nuestro ruidoso tecnosistema.

miércoles, 26 de octubre de 2016

CEGUERA Y CINE



LA CEGUERA EN EL CINE
 Ana Azanza

Nos ha dado mucha alegría este primer hijo filosófico en forma de libro de nuestro compañero Marcos y lo celebramos en la última reunión del Mochuelo. De alguna forma “La ceguera en el cine” es un libro emparentado con nuestras conversaciones filosóficas y nos consideramos un poco “tíos” del mismo. Al menos quien esto escribe. Cinéfilo empedernido, Marcos Serrano quería escribir un libro sobre cine diferente a todos. La película Las cenizas de la luz  de Majid Majidi le decidió a hacerlo desde un enfoque tan personal como es el tema de la ceguera.

viernes, 21 de octubre de 2016

ENSEÑANDO A PLATÓN EN PALESTINA

Amor por la verdad y debate cultural moderado por la filosofía

Carlos Fraenkel se ha paseado por Palestina y otros países con Platón debajo del brazo. Fruto de sus encuentros con amantes de la filosofía de los 5 continentes es el libro titulado “Enseñando Platón en Palestina” 

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Para qué sirve la filosofía es una pregunta que los filósofos plantean a menudo y pocas veces responden.

miércoles, 12 de octubre de 2016

MIL MESETAS



 He tenido la "humorada" de leerme Mil Mesetas (1980) de Deleuze y Guattari en este último mes. Este libro es una especie de enciclopedia inabarcable, 600 páginas de apretada letra y a veces difíciles de comprender. El postestructuralismo no está hecho para mí. Pero no hay que retroceder ante nada, de todos se aprende y de filósofos tan eruditos como estos dos se puede aprender bastante. 

sábado, 8 de octubre de 2016

¿POR QUÉ GRECIA?




Pongo este vídeo, sugerencia de Martín como introducción a la temática que vamos a tratar este curso.

miércoles, 5 de octubre de 2016

UN ISLAM ILUSTRADO

Beat Stauffer
Entrevista 25.8.2016                         
Abdel-Hakim Ourghi nació en 1968 en Tlemcen (Argelia). Estudió filosofía y estudios islámicos en Orán y en Friburgo. Desde 2011 dirige la cátedra de teologá islámica y pedagogía de la religión en la Escuela Pedagógica de Friburgo.

Abdel-Hakim Ourghi considera que la interpretación conservadora de la fe islámica que se imparte en muchas mezquitas es un obstáculo para la integración.

P: Sr Ourghi, ha hecho Vd manifestaciones muy duras con respecto a las asociaciones musulmanas. “Están a miles de km de un Islam ilustrado, se resisten y endurecen en sus posiciones”.
La socialización religiosa y política de muchos musulmanes en Alemania tiene lugar en mezquitas en las que se practica una pedagogía de la sumisión de la que son responsables imanes procedentes de comunidades árabes y turcas. Las consecuencias están a la vista. La visión que tienen dichos imanes afecta esencialmente a innumerables jóvenes musulmanes. . .
R: Así es. La clase de Corán es una manera de sacar a nuestros hijos del modo de vida occidental. Los 970 imanes turcos que predican en las comunidades Ditib están desprovistos de toda capacidad pedagógica y didáctica. Para ellos se trata sobre todo de transmitir una tradición sobre la que no reflexionan. Esto en el plano religioso. En el plano político hay que decir que dichos imanes tienen la misión de reforzar las relaciones de los turcos con su patria.
El establecimiento de un Islam moderno, ilustrado y humanista es una prioridad en nuestras sociedades occidentales.