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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

sábado, 7 de enero de 2012

CARMEN DE MICHELENA, GRAN MAESTRA

"Aprende a ser, aprende a aprender, a transmitir".
 Carmen de Michelena

In memoriam

Ha muerto Carmen de Michelena Morales, brillante e intrépida pedagoga, a la edad de 97 años. Nació en Madrid en 1914, pero su abuelo fue médico en Sabiote, donde reposarán sus restos mortales. Su abuela, Ana María, fue profesora.

Ingresó en la Residencia de Estudiantes y estuvo muy vinculada a la Institución Libre de Enseñanza, donde conoció a Dalí, a Lorca y a los hermanos Machado y, sobre todo, la nueva pedagogía basada en la libertad y la coeducación.

Estudió en la facultad de Químicas madrileña, cuando sólo había matriculadas en ella cinco mujeres. Conoció a Einstein y a Marie Curie. Y colaboró con Clara Campoamor en su lucha por el voto femenino. La Guerra incivil truncó su proyecto de ampliar estudios en Alemania.

Tras la muerte de su padre, busca cobijo en Sabiote, en donde se casa con el veterinario Francisco Campos Carrasco. Estudió Magisterio, tuvo nueve hijos y en 1958 dirigió el colegio San Fernando de Beas de Segura. Por sus ideas reformadoras, fue acosada por el régimen franquista. En Madrid solicita un instituto de nueva creación en Getafe, y funda su propio colegio, que hubo de cerrar.

En Lanzarote creó, con un grupo de intelectuales, la Universidad Alternativa Libre. A los 63 aprobó las oposiciones y regresó a Beas, donde desarrolló su última etapa docente como profesora de matemáticas y creó la asociación cultural El Yelmo. Ha recibido numerosas condecoraciones, entre ellas la Medalla de Andalucía. El centro de menores de Jaén lleva su nombre.

Descanse en paz.

1 comentario:

Ana A dijo...

Hace cuatro o cinco años tuve ocasión de conocerla en un curso de profesores. Asistía como "reliquia" viviente de la ILE. Contó sus experiencias como niña estudiante en aquella institución, guardaba sus cuadernos escolares de la época que nos enseñó al público.

Aprecié su presencia aunque no tanto como lo haría ahora. No sabía los detalles de la persecución que sufrió esta ilustre mujer.
Como cualquier persona que hace el bien, es la pena que tengo, que los reconocimientos le van a llegar después de enterrada...