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Depósito de ponencias, discusiones y ocurrencias de un grupo de profesores cosmopolitas en Jaén, unidos desde 2004 por el cultivo de la filosofía y la amistad, e interesados por la renovación de la educación y la tradición hispánica de pensamiento.

domingo, 14 de abril de 2013

Aprender a leer el mundo con H. G. Gadamer



¿Qué diríamos si nos dieran la oportunidad de escuchar directamente a Platón, Aritóteles, Agustín, Kant, Marx? todos vivieron antes de la era internet, imposible escuchar en vivo y en directo, sin intermediarios que hacen su lectura interesada. No es el caso de Hans Georg Gadamer, que conoció la era de los grandes medios de comunicación y de internet. Es indiscutiblemente uno de los últimos y más importantes eslabones de la tradición filosófica alemana. Este vídeo es el último episodio de una serie televisiva sobre historia de la filosofía hecha en 2000, es decir, que si se grabó en esa fecha podemos disfrutar de una clase magistral dada   por Gadamer a los cien años.

 La serie de programas fue dirigida por R. Safranski. Gadamer empieza con los presocráticos, sigue con Platón, el neoplatonismo y pasa a Hegel, Hölderlin, Hegel y Nietzsche. Muestra con dicha selección esa continuidad que los alemanes han querido realizar entre la cultura griega antigua, especialmente en filosofía, y su pensamiento patrio, representado en especial por el idealismo.

Cada filósofo hace su lectura del mundo, siempre ha habido hermenéutica. Pero sorprendentemente no se trata de hacer tal o cual lectura interesante sino de saber leer. La hermenéutica es el arte de saber leer el mundo. Leer no es un acto privado, no se trata de juntar letras. Se trata de interpretar y dar sentido, leer se lee en voz alta, con un tempo, un ritmo, una melodía, viviendo el sentido que se desprende del texto aquí y ahora. Lejos de ser una posesión definitiva de la verdad, la hermenéutica es una ayuda para llegar a ella, ese era el uso de la hermenéutica que le daba el moderno creador filosófico de la misma, Schleiermacher. El sentido de un texto es una música en la que cuentan muchos más elementos que las meras palabras.

Gadamer explica cómo el lenguaje se convirtió en el centro de la reflexión filosófica en el siglo XX. El lenguaje es algo vivo, que está sobre todo en la conversación, en el diálogo donde hay habla y escucha y por tanto entendimiento. No estamos hablando de proferir opiniones a las que tan aficionados somos los profesores de filosofía, estamos hablando de estar a la escucha que puede dar paso a la comprensión del otro. La hermenéutica es por ello el arte de dejarse decir algo, esto es lo impresionante del descubrimiento gadameriano, no soy yo quien tengo algo que decir, no se trata de proferir, sino de estar a a escucha, preparado para descifrar lo que tengo ante mí.

A partir de ahí, de esa capacidad de entender al otro, Gadamer hace una llamada a la solidaridad, la única forma de salvar la vida propia y ajena en el planeta tierra.
Como colofón del programa Gadamer responde a qué es filosofía, y siendo él un gran profesor de filosofía, reconoce que la filosofía no está en la clase o en el texto, sino en las preguntas filosóficas de los seres humanos, particularmente de los jóvenes, de los niños y también de los ancianos que se preguntan qué pasará tras la muerte, cuál será el futuro del mundo. Sólo una exigencia moral de solidaridad se salva de la destrucción final. La filosofía es hoy más necesaria que nunca, justamente por el espectacular desarrollo de todas las ciencias que hacen difícil una visión de conjunto.

2 comentarios:

José Biedma L. dijo...

¡Emocionante! Mucho más por cuanto, y con ayuda de los subtítulos, he podido entender algunas frases en el alemán original. Tengo que leer alguna vez los estudios platónicos de este genio. Empezando por la tesis, dedicada al concepto de placer en los Diálogos.

Enfatizaré su refutación del pesimismo, como un modo de insinceridad, pues nadie puede vivir sin esperanza. Y la llamada a los Mass Media, a construir optimismo.

Gracias, Ana.

Ana A dijo...

<me alegro que te haya emocionado como a mí, esto es lo bueno que tiene este medio, que se puede escuchar, ver, paladear sosegadamente y apreciar. Es cierto que el mensaje final de esperanza es aplaudible, ya digo que si el vídeo se grabó en 2000, no tengo certeza, estamos ante un filósofo centenario. Y vive la filosofía, cuando habla desde el sur de Italia en el museo creo que se le ve sinceramente conmovido de estar en la tierra de los primeros filósofos, pisando el mismo suelo. Eso es vivir la filosofía, hacerla actual, traerla a la vida, hermenéutica. Además su hablar pausado ayuda mucho. Como entrenador de alemán para filósofos no se me ocurre nada más recomendable.